Hay una novedad que está dando de qué hablar en el mundo de la inmigración: un partido político propone implantar un «visado por puntos» para regular la entrada de trabajadores extranjeros en España. No es algo sacado de la manga; ya que funciona en otros países como Canadá, Australia o Nueva Zelanda, y aquí se adaptaría para priorizar a quienes muestren esfuerzos reales de integración y cubran vacantes laborales urgentes.

Visado de Trabajo por Puntos
Según la propuesta, los puntos se otorgarían valorando factores como el conocimiento de la cultura española, el dominio del idioma, la formación académica o profesional, y, sobre todo, si el candidato ocupa puestos con «deficiencia de mano de obra», es decir, trabajos que los españoles no cubren, como en agricultura, cuidados o construcción. Imagina esto: una oferta de empleo en un sector clave te suma puntos extra, al igual que demostrar integración social o tener estudios superiores. Es como un «carnet de conducir» para inmigrantes: acumulas puntos para avanzar, pero no es un castigo por errores, sino un filtro para atraer talento que encaje y contribuya rápido.
Países Ejemplares
En Canadá, por ejemplo, el sistema Express Entry funciona así: evalúan edad, experiencia laboral, idioma (inglés o francés) y oferta de trabajo, y solo los que superan un umbral de puntos reciben la residencia. Allá, ha ayudado a llenar gaps económicos sin saturar el sistema. Si este partido político lo implementa, podría agilizar procesos para perfiles cualificados, pero también genera debate: ¿favorece la integración o crea barreras para los más vulnerables? Y, claro, debe encajar con las normas de la Unión Europea.
Esto podría ser un giro interesante para España, que necesita mano de obra en sectores clave.












